Bruce McLaren, fundador del equipo McLaren y leyenda del automovilísmo mundial


Velocidad, astucia, olor a gasolina, ingenio y pasión por el automovilísmo, Bruce McLaren ha sido sinónimo de cada uno de estos elementos y ha marcado un antes y un después en el automovilísmo mundial, el neozelandés, el Kiwi volador, se ha convertido en un referente dentro y fuera del mundo de la F1.

Bruce, fue fundador del equipo de F1 que lleva su apellido, en sus comienzos, esta escudería se desempeñó en diversas categorías del automovilísmo, destacando en la CanAm, certamen que se disputaba entre Estados Unidos y Canadá, y que se disputaba con coches deportivos de alto rendimiento, no obstante, su paso por la F1 como piloto del equipo Cooper, le había dejado con las ganas de especializarse en esa categoría, cambiando el rumbo de la historia del Gran Circo para siempre.
Hijo de Les y Ruth McLaren, Bruce nació en Auckland el 30 de agosto de 1937. Con 9 años contrajo el síndrome de Perthes en la cadera, dejándolo con una pierna izquierda más corta que la derecha y una cojera permanente.

Cuando era joven, McLaren pasaba su tiempo libre en la estación de servicio y garaje de sus padres en las afueras de Remuera, ubicado a dos kilómetros y medio del centro de la ciudad de Auckland

En 1950, con apenas 13 años (todavía no podía conducir legalmente), Bruce convenció a su padre para convertir un Austin Ulster de 1929 en un coche de carreras. Los dos años siguientes, Bruce pasó la mayor parte de su tiempo despierto ayudando a reconstruir el Ulster.

A pesar de que el nombre McLaren se relaciona con el equipo, su primer contacto con los deportes de motor fue como piloto, cuando creó su propio diseño y participó en su primera cronoescalada con un Austin 7 Ulster a los 14 años en 1952. Después de haber pasado por un Ford 10 Special, por un Auntin-Healey y luego por una especificación del Cooper-Climax para la Fórmula 2, McLaren dio el gran salto cuando acabó segundo en la general en la temporada del Campeonato de Nueva Zelanda de 1957-58.

McLaren fue observado en esa epoca por nadie menos que el futuro campeón del mundo Jack Brabham y el New Zealand International Grand Prix Organisation le entregó el Pasaporte a Europa al mejor talento recién descubierto en 1958.

Esto ayudó a Bruce a progresar y llegar a Cooper, equipo que ese año terminó tercero en el primer campeonato de F1 de la historia. McLaren pilotó un F2 en el formidable circuito alemán Nordschleife e hizo su debut en la Fórmula 1 en la misma carrera ya que en esa epoca las dos fórmulas competían juntas. Bruce sorprendió a todos al terminar entre los cinco primeros, a pesar de quedar seis minutos y medio detrás del ganador de la carrera Tony Brookes con un Vanwall.
En 1959, ascendió al primer equipo de Cooper junto al futuro campeón Jack Brabham, grabando su nombre como uno de los recién llegados con más éxito del deporte nunca habidos - en una carrera de F1 de unas cien carreras- se alzo con la victoria en Sebring el 12 de diciembre, de este modo a la edad de 22 años y 80 días, McLaren se convirtió en el piloto mas joven de la historia de la F1 en ganar una carrera. Luego llegaron dos victorias más para Cooper, en el Gran Premio de Argentina de 1960 - partiendo de la P13 - y en el Gran Premio de Mónaco de 1962, superando al campeón Phil Hill por sólo 1,3 segundos.
A pesar de que el primer lugar se le resistía, McLaren terminó dos veces entre los tres primeros del Campeonato del Mundo, cortesía del segundo puesto en el 60 y tercero en el 62.

También en 1962, Bruce estableció lo que se ha convertido en una de las marcas más legendarias del deporte -Bruce McLaren Motor Racing Ltd, hoy en día conocida oficialmente como McLaren Racing-. Dejó Cooper al final de la campaña de 1965 en la que consiguió un solo podio y fue noveno en la general. McLaren siguió los pasos de Brabham introduciendo su propio equipo para 1966, se asoció con su compatriota Chris Amon. El año 66 también vio al duo participar en la legendaria carrera de resistencia de las 24 Horas de Le Mans, ganando en un Ford GT40.

Las dos primeras temporadas de la F1 con el nuevo equipo dio tres puntos cada uno, que se traduce en 16º y 14º en la clasificación final, aunque Bruce fichó a su compatriota y poseedor del título Denny Hulme que terminó quinto en la general en 1968 después de lograr una victoria histórica (la cuarta y última de su carrera) en Bélgica, liderando por delante de los locales Pedro Rodríguez con BRM y Jacky Ickx con Ferrari.

También hubo victorias de Hulme en Italia, Canadá y México en 1969, temporada en la que Bruce no pudo recoger ninguna victoria pero aún así terminó entre los tres primeros de la clasificación de pilotos.

McLaren también disfrutó de grandes éxitos en las carreras de deportivos, llevando el esquema del nombre de color naranja que años más tarde haría su reaparición en las pruebas de pretemporada para la temporada 2006 de F1, Bruce se pasó a la Can-Am (Canada-American Challenge Cup) que era muy popular entre los fans al otro lado del charco.

Disfrutando de varias victorias y podiums, los McLaren dominaron de manera increíble en 1967 y 1968, ganando cinco de seis carreras en un año y todos los eventos de los siguientes 11, dos de ellos en forma de 1-2-3 para McLaren, Hulme y el estadounidense Mark Donohue.
Siempre buscando innovar y aumentar el potencial en la pista de sus coches, Bruce McLaren probaba con frecuencia sus coches, mientras consolidaba su empresa. “Ya no tengo tiempo para competir. Es tiempo de darle paso a los más jóvenes que también quieren ganar”, decía. Fue el 2 de junio de 1970 cuando Bruce, que se había escapado de accidentes graves durante su carrera, moría probando uno de sus bólidos, el M8D, en Goodwood (Inglaterra). Era un bólido con una relación peso/potencia increíble. Su motor chevy V8 de 7,1 litros desarrollaba 680 CV y, con un chasis de aluminio, el coche no pesaba sólo 634 kg.

El fatídico 2 de junio, un pasador de fijación del alerón trasero falla y cuando McLaren circula a 273 km/h la fuerza del viento arranca la sección del ala de la parte trasera, con lo que el coche pierde toda la carga aerodinámica a las ruedas traseras. El coche salió despedido hasta chocar con la estación de control de un comisario, donde Bruce salió despedido del vehículo y se mató en el impacto. Tenía 32 años.

A pesar de la tragedia, los miembros del equipo de Bruce continuaron trabajando para mejorar el M8D y dos semanas después, el equipo McLaren tenía dos pilotos listos para competir en las Can-Am Series. En un homenaje al hombre que lo empezó todo, su equipo ganó 9 de 10 carreras esta temporada, irónicamente en el mismo coche que le costó su fundador su vida. Bruce falleció antes de ver los grandes éxitos de su escudería que ahora tiene veinte títulos de F-1 en su haber… Pero su legado perdurará siempre.