La Ferrari de Alonso vs La Ferrari de Vettel | Artículo de opinión


Sebastian Vettel y Fernando Alonso son 2 de lo mejores pilotos pilotos de la parrilla actual de F1, entra ambos contabilizan 6 títulos de pilotos, 74 victorias y 68 pole position. El número 5 y el 14 son grandes rivales, lucharon a brazo partido en 2 ocasiones culminando la última carrera del 2010 y 2012 con una mínima diferencia en la clasificación general de pilotos. Sin embargo, ambos tienen algo en común, y es que los dos han competido y uno de ellos aún compite en Ferrari, la diosa Ferrari, aquella que posee los corazones de los hombres y los puede elevar o hacer caer violentamente por el precipicio de las decepciones.

"Ferrari le debe un mundial a Alboreto", dijo el fundador de la Scuderia, Enzo Ferrari cuando el piloto estrella del conjunto italiano de mediados de los 80, Michele Alboreto, se retiró sin haber podido ganar ni un mundial; tal fue el esfuerzo de este pintoresco piloto. Esa misma oración la han repetido muchos de los personajes involucrados en la F1 actual, pero apuntando siempre a Fernando Alonso, el español se unió a Ferrari con un sueño por cumplir y con las ansias de alcanzar el deseado tricampeonato, pero el tiempo pasó y este solo trajo consigo decepciones tras esfuerzos sobrehumanos.

Alonso compitió para Ferrari desde el 2010 hasta finales del 2014, de esos cinco años solo en dos tuvo grandes oportunidades de de llevarse el título, lamentablemente la diosa fortuna se rehusó a sonrreirle al español, en beneficio del alemán, el sucesor mediático de Schumacher, el imponente tetracampeón mundial, Sebastian Vettel.

Vettel, por su parte, está por iniciar su tercer año vestido de rojo, el alemán tuvo sus cuatro años de gloria vistiendo los colores de la bebida energética, Red Bull, y tras ser derrotado por su nuevo compañero de equipo del 2014, Daniel Ricciardo, el #5 se marchó a Maranello, tal vez siguiendo los pasos de su mentor, Michael Schumacher, con la esperanza de triunfar donde Alonso, por motivos ajenos a él, fracasó.

Fernando Alonso comenzó su andadura en Ferrari por lo alto, ganó el primer Gran Premio de la temporada 2010, en Bahrein, confirmando su candidatura al título mundial, en esa época, Steffano Domenicallo era el jefe del equipo, el mismo equipo que 2 años antes, en 2008, había ganado el campeonato de constructores, y en 2007 se había llevado ambos campeonatos, siendo Kimi Raikkonen el piloto campeón. Con una base ya hecha en el marco de un cambio reglamentario que se comenzó a aplicar en 2009, el español comenzó aquella temporada 2010 confiado y listo para dar el gran paso hacia el tricampeonato.

Lamentablemente para él, los famosos difusores soplados de Red Bull y una mala gestión en el desarrollo del coche por parte de Ferrari, hicieron que terminara luchando el mundial con uñas y dientes, llegando como líder al GP de Abu Dhabi a duras penas sobre Mark Webber y Sebastian Vettel, el desenlace ya es comocido y el ovetense perdió el mundial en favor del alemán de Red Bull, pero lo destacable de esta breve historia es la tendencia que tiene Ferrari en bajar su rendimiento a medida de que avanza la temporada, tendencia que se repitiría en los años posteriores.

A partir de entonces, Ferrari comenzó a tener un año malo y otro bueno, en 2011 Red Bull se impuso con plena autoridad, sin dejar respirar a nadio, por su parte, los del cavallino rampante se tuvieron que conformar con la tercera posición, finalizando por detrás de McLaren en la clasificación general de constructores. De ahí saltamos al 2012, un año recordado por la gran paridad entre todos los equipos, en las primeras 7 carreras hubo 7 ganadores diferentes y este año ha sido el mejor para Ferrari en cuanto al desarrollo llevado a cabo durante la temporada, manteniendose cerca de Red Bull, aunque se puede decir que aún se ubicaban un peldaño por debajo de los de Milton Keynes.

El final de la temporada 2012 tuvo lugar en Brasil, escenario que recibió la lluvia al mismo tiempo que a la F1 y en el que Vettel, quien quedó último en la primera curva tras un contacto en las primeras de cambio, dio un gran espectáculo remontando hasta la quinta posición, suficiente para alzarse con la corona por tercer año consecutivo, Alonso culminó segundo, el español no pudo hacer nada más con su Ferrari. Esta carrera fue una demostración del rendimiento adicional que Red Bull se guardó en el bolsillo, gran parte del año, haciendo ver a todos que a Ferrari aún le faltaba mucho para alcanzarles, pese a que el resultado en la clasificación de pilotos fue mínimo.

2013 y 2014 fueron año para olvidar, en el primero, Alonso logró el subcampeonato, pero lo hizo frente a Vettel más dominador que en 2011, y como había ocurrido desde el 2010, comenzaron el mundial relativamente cerca de los hombres de Red Bull para luego desplomarse, sobre todo después del receso de verano, en ese período Seb ganó las 9 carreras que restaban en el mundial, contando un total de 13 ese año. En 2014, en el marco del nuevo reglamento que obligaba a los equipos a usar los motoros turboalimentados, Ferrari parte de atrás y no puede levantar cabeza, ese año comenzaron a rodar cabezas, siendo la de Domenicalli y Montezemolo las primeras en caer, Fernando Alonso también les acompañaría pero al final de la temporada.

En 2015, Vettel aterriza en Ferrari en busca de una nueva motivación (o tal vez huyendo de Ricciardo), el quinto título es su objetivo y lograrlo con Ferrari es una santa cruzada para él. Sin embargo, y aunque el Staff de la Scuderia es totalmente diferente, la tendencia es la misma.

Aunque en 2015 ganaron 3 carreras, siendo los únicos no Mercedes en ganar ese año, sin embargo, el equipo de las flechas plateadas volvió a arrasar, y mientras estos mejoraban el rendimiento del coche, en Ferrari retrocedían, la última victoria de los de Maranello ese año fue en el GP de Singapour, en aquella carrera Vettel consiguió superar a Senna anotando su victoria # 42, y a pesar de que fue una carrera ubicada en la parte final del calendario, la victoria de Ferrari fue posible gracias a problemas en los sistemas de frenado de Mercedes, el gran dilema de los alemanes a lo largo de esa campaña.

En 2016 la tendencia fue la misma, como había pasado hasta el 2013, el equipo tuvo un año bueno (decente) en 2015, y ahora tocaba un año malo en 2016, pero quitando la superstición del medio, el conjunto rojo comenzó muy bien el año mostrandose como uno de los equipos a batir durante la pretemporada y dando gran pelea a los pilotos de Mercedes en las primeras de cambio del GP de Australia, la cita inaugural de aquella temporada; ante los ojos de todos eran la segunda potencia, lo que revertía la tendencia mostrado en más de media década mostrando, por primera vez, una curva ascendente, parecía que el fichaje de Sebastian Vettel y Murizzio Arrivabene era lo que hacía falta en Maranello, incluso, a principios de ese año, Kimni Raikkonen afirmó que Vettel traía nuevos aires al equipo, aires de renovación y fortaleza.

Y como es bien sabido, Ferrari no puede abandonar su tendencia, así como los políticos no pueden abandonar la corrupción, el equipo tuvo una recesión avismal, dejandose superar en rendimiento y en puntaje por el equipo Red Bull, de este modo, en 2016 pasaron de ser uno de los favoritos a ser los claros segundones, para luego ser los últimos en el podio, detrás de Mercedes y Red Bull. Sin lugar a dudas, este fallo en la gestión del desarrollo del coche fue más grande que el que presentaron en los 5 años anteriores.

De ahí el pesimismo del Briatores, el italiano no cree en Ferrari porque "siempre están los mismo panaderos", sin ánicmos de criticar a Vettel, el exjefe de Renault señala a los directivos de la Scuderia como los responsables del fracaso de Ferrari.

Para el 2017 las cosas pintan aún mejor que en 2016 en la primera parte del año, Ferrari se mostró como uno de los más fuertes durante la pretemporada, incluso, en Mercedes los señalan como los claros favoritos, esto aunado a que; gracias a una carta enviada a la FIA en donde expresaban su preocupación pór la interpretación del reglamento técnico, la FIA prohibió las suspensiones de Red Bull y Mercedes; puede darles una clara ventaja en la primera carrera del año, en Australia.

Sin embargo, el equipo con sede en Maranello nos tiene acostumbrado a las decepciones, ha sido así desde el 2010, tocaron fondo en 2014, en el marco de un reglamento que curiosamente ellos mismo pedían a gritos desde el 2009, pero ahora, por lo visto en la pretemporada, en 2017 pueden comenzar como el equipo a batir, como esa Ferrari del 2010, llena de sueños y de esperanzas puestas en un rápido y confiable Fernando Alonso.

Sería una desgracia para el equipo si la tendencia habitual se repite este año, y por muy bien que comiencen, se vayan desinflando a lo largo del año como les ocurrió en los 6 años anteriores, sobre todo porque, según ciertas fuentes, para esta temporada, marcada por otro cambio en el relgamento técnico, han invertido cientos de millones de euros (solo en invierno), pero como dice Briatore, con la misma gente solo obtendrás los mismo resultados. No obstante, Mark Webber, excompañero de Sebastian Vettel en Red Bull, cree que el alemán se llevará el triunfo en la primera carrera, y confía en que Ferrari haya aprendido de los errores pasados y ahora si mantendrán una buena gestión en el desarrollo del coche.

Bernie Ecclestone también ha apostado por Ferrari para el 2017. Al margen de las especulaciones, solo sabemos que el SF70-H es un coche que ya podemos considerar temible, si no es por estar por delante de Mercedes, es por estar muy cerca de ellos, pero aún está por iniciar una temporada de 20 carreras que culminará el 26 de Noviembre, así que tenemos todo un año para ver si Ferrari en realidad ha mejorado o sigue con sus viejas costumbres, aquellas que adoptó desde la época en la que gozaron de los servicios de Fernando Alonso y que, hasta el 2016, ya con Sebastian Vettel, aún mantenían.