Alonso casi logra el milagro, pero tuvo que abandonar por problemas en su suspensión


Fernando Alonso mantuvo un entretenido duelo con Esteban Ocon durante el GP de Australia 2017, el asturiando, tras superar a Nico Hulkenberg en la salida, pudo remontar hasta la décima posición, luchando por un punto hasta que, en las vueltas finales, tuvo que entrar a pits por problemas en su suspensión, según sus comentarios por medio de la radio; el coche se iba "mucho hacia la izquierda".

El adelanto a Hulkenberg, y los abandonos de Grosjean y Ricciardo, hicieron que el asturiano ocupara la décima posición, un lugar que en realidad esta lejos de las posibilidades de McLaren. Pese a sus esfuerzos, la mecánica de su MCL32 lo volvió a traicionar obligandolo al abandono después de haber sido superado en una maniobra espectacular por Hulkenberg y Ocon.

Tras la demostración dada en Melbourne, Alonso mira al resto de la temporada temiendo que McLaren vaya a convertirse en el equipo más lento de la parrilla. "Creo que un fallo en la suspensión al final es lo que pasó y nos detuvo terminando la carrera", dijo Alonso, mientras reflexionaba sobre sus esfuerzos en el paddock.

"Fue bastante bueno, creo, estaba conduciendo una de mis mejores carreras hasta ahora. Estuvimos sorprendentemente en los puntos, durante toda la carrera, también tuvimos que hacer enormes ahorros de combustible, lo que nos estaba perjudicando mucho, pero pudimos mantener la posición. Me sorprendió un poco estar tan lejos, pero al final del día no terminamos la carrera y definitivamente tenemos que ser más competitivos muy pronto", agregó.

Respecto al lugar de McLaren en la parrilla, el español fue claro. "Creo que somos los últimos, esa es la actuación que tenemos ahora. Estábamos 10º porque la vuelta de clasificación ayer fue muy buena. Al principio tuve la suerte de ganar una posición y el retiro de Grosjean nos dio la segunda. Creo que en condiciones normales, en un circuito normal, deberíamos ser el último y el último", finalizó.


Alonso se basa en el resultado de Stoffel Vandoorne, el belga si pudo completar la carrera, pero, de los 13 coches que culminaron, el piloto del #2 fue el último.