Ricciardo confía en poder luchar por el título con Mercedes


El piloto australiano confía en estar en el tope de la clasificación junto a las flechas plateadas, no tiene dudas sobre el desarrollo del RB13 así como tampoco sobre el trabajo del proveedor de motores de Red Bull, Renault.

La fortaleza de Red Bull siempre ha sido el chasis, ello les dió el dominio durante el reinado de Vettel, ahora, con el cambio de reglamento basado en la aerodinámica, el aussie espera que los de Milton Keynes vuelvan a hacer de las suyas a nivel de chasis.

"Creo que se van a producir cambios, pero cómo alteren al orden de la parrilla está todavía por ver. Sigo creyendo que Mercedes y Red Bull estarán arriba, esperemos que en orden inverso al año pasado". Lo cierto es que en 2016 el equipo Red Bull fue el único que pudo poner contra las cuerdas al dominio de Mercedes, contrario a lo que se vio en 2015 cuando este lugar fue ocupado por Ferrari. Los italianos se han desdibujado en este último año y Daniel Ricciardo no es el único que no les tiene en cuenta para la próxima temporada.

"Los coches van a ser más rápidos, las ruedas más anchas, así que puede que en los circuitos más estrechos las posibilidades de adelantar se reduzcan ligeramente. Además, el paso por curva será más rápido". Así pues, el 'aussie' arroja al aire una premisa que nadie había apuntado hasta el momento, la combinación de coches más anchos y circuitos estrechos. Está claro que el circuito más estrecho del año es Mónaco, donde de por sí ya es prácticamente imposible adelantar.

"No estamos entrenando para perder peso, estamos entrenando para aumentar la masa muscular y ganar algo de fuerza, debido a que la velocidad en curva aumentará. Las fuerzas G también aumentarán, así que lo más importante es adquirir fuerza para lidiar con ello". De este modo recalca que los objetivos son diferentes a 2014, último año donde las preparaciones físicas sufrieron reajustes, cuando se debía perder peso para compensar los pesados y nuevos motores V6 Turbo.