La FIA modifica la regla de las banderas amarillas


Se ha comunicado a los pilotos de Fórmula 1 que a partir de ahora deberán abandonar la vuelta durante una sesión de libres o de clasificación en el caso que aparezcan banderas amarillas.

El debate sobre el asunto se inició cuando Nico Rosberg, del equipo Mercedes, logró la pole position en el Gran Premio de Hungría a pesar de conseguirlo mientras ondeaban dobles banderas amarillas en el tramo en el que se encontraba el piloto alemán.

El Director de Carrera de la Fórmula 1 Charlie Whiting respondió a lo sucedido que, en un futuro, aparecerían banderas rojas en la clasificación, aunque esto no llegó a verse.

Posteriormente, en el Gran Premio de Singapur, el piloto de Force India Sergio Pérez recibió una penalización en puestos para la parrilla después de lograr su mejor tiempo bajo dobles banderas amarillas.

Whiting emitió un comunicado a los equipos exponiendo la decisión.

Nota de Charlie Whiting para el evento del GP de Malasia:
8) Presencia de banderas amarillas durante las sesiones de libres o clasificación

8.1 Dobles banderas: Cualquier piloto que pase por un sector en el que un comisario ondeé dobles banderas amarillas deberá reducir significativamente la velocidad y deberá estar preparado para cambiar la dirección o detenerse. Con la intención de que los comisarios estén satisfechos porque cualquier piloto cumpla con estos requerimientos debe quedar claro que no ha intentado conseguir un tiempo de vuelta significativo, a efectos prácticos esto significa que el piloto debería abandonar la vuelta (esto no quiere decir necesariamente que tenga que entrar en boxes porqué el trazado podría estar libre en la siguiente vuelta).

8.2 Bandera simple: Los pilotos deberían reducir la velocidad y estar preparados para cambiar la dirección. Debe quedar claro que el piloto ha reducido la velocidad y, para que quede claro, se esperaría que un piloto frenara antes y/o redujera velocidad indudablemente en el sector indicado por el comisario.

Los pilotos no deberían adelantar ningún coche en un sector en el que ondee la bandera amarilla a menos que quede claro que un coche esté bajando la velocidad por un problema obvio, por ejemplo, daños por accidente o neumático pinchado.