Toro Rosso quiere los motores mas actualizados para el 2017

Es innegable que Toro Rosso ha dado un salto de calidad respecto a la temporada pasada gracias a su nuevo suministrador de motores, Ferrari. Tras un 2015 lastrado por un motor poco fiable y falto de potencia, el equipo italiano cuenta ahora con una unidad de potencia mucho más satisfactoria en términos de competitividad.

Todo ello, a pesar de que el acuerdo para obtener este motor llegó a última hora el año pasado. Al igual que su equipo matriz Red Bull, Toro Rosso sufrió los efectos de la decisión de Renault de no suministrar sus unidades a equipos clientes. Aunque al final se llegó a un acuerdo con Red Bull para que siguiese utilizándolos bajo el paraguas comercial de TAG Heuer, esto no era una opción para la escudería de Faenza, que tuvo que llegar a un acuerdo con Ferrari.

Esta solución, no obstante, llegó con la condición sine qua non de que los propulsores entregados a Toro Rosso debían ser la última especificación de 2015. O lo que es lo mismo: una unidad muy veloz, pero carente de las mejoras que Ferrari realizó a lo largo del invierno, y que ha situado al motor de 2016 en números de caballaje similares a los de Mercedes. Aún así, la diferencia ha sido notoria para Toro Rosso, que por fin cuenta con un empuje a la altura de su chasis.

Por ello, el equipo ocupa la quinta posición en el campeonato de constructores, y su presencia tanto en Q3 como en la zona de puntos se ha convertido en una constante, a pesar de que los resultados no han sido tan buenos como se esperaba en pretemporada. Para Franz Tost, este es el momento ideal para aprovechar la inercia y conseguir un acuerdo más ventajoso para 2017. En declaraciones a Autosport, el jefe de equipo de Toro Rosso expresó su intención de obtener unidades actualizadas el año que viene:

"Tenemos que conseguir la misma especificación de motor. Debido a la tardía decisión del año pasado, estábamos acorralados y tuvimos que aceptar lo que se nos ofreció. Este año estamos en una situación diferente. Queremos la misma unidad el próximo año. Desde el punto de vista del rendimiento, Ferrari nos provee con buen material, estamos bastante contentos con lo que ofrece el motor".

Por el momento, se desconoce si esas unidades actualizadas pertenecerán a Ferrari o a otro suministrador, pero el reglamento recientemente aprobado puede suponer una gran ventaja para Toro Rosso de cara a futuras negociaciones. Los equipos tenían hasta el pasado 15 de mayo para informar de cualquier acuerdo que tengan con un proveedor de motores para 2017, y se estableció la fecha límite del 1 de junio, la semana próxima, para que la FIA encontrase una solución a aquellos que no lo tuviesen.

En caso contrario, aquel o aquellos equipos sin contrato de motores los recibirían en base a un sorteo entre aquellos proveedores que suministren a un menor número de equipos. En los últimos meses, se había especulado con la posibilidad de que Honda pasase a suministrar motores de forma voluntaria a Sauber o a Toro Rosso para evitar verse en esta disyuntiva, pero la marca japonesa negó recientemente dichas informaciones y expresó su intención de trabajar sólo con McLaren en 2017. Lo único seguro es que este puzzle de equipos, motores, contratos e intereses cruzados no ha hecho más que empezar.