Toro Rosso es victima del infortunio en Rusia

Decepción y falta de fortuna son las dos palabras más utilizadas en el seno de Toro Rosso, equipo que, una vez más, ha pasado de tener a sus dos pilotos en zona de puntos a quedarse a cero, perdiendo una nueva oportunidad de obtener una buena cantidad de puntos debido a los intangibles.

Para Carlos Sainz, la mala fortuna le tocó nada más empezar. A pesar de un buen inicio, el piloto madrileño se encontró con restos de alguno de los toques que se produjeron, y uno de ellos se le quedó enganchado en el pontón, comprometiendo la refrigeración de su motor. Logró recuperar posiciones, pero un intento de bloqueo en una pelea con Jolyon Palmer le costó una penalización de 10 segundos. Eventualmente, Button le quitó la décima posición, y la sanción le dejó en 12º lugar.

El piloto español lamentó haber tenido que adelantar su parada por los restos que tenía en su coche, y declaró no entender por qué se le había sancionado:

“Qué carrera tan desafortunada. Nos ha vuelto a pasar de todo. A pesar de que he hecho una de mis mejores salidas de siempre, una pieza de otro coche se quedó enganchada en nuestro pontón, lo que me hizo perder carga aerodinámica en mi primer tanda y me hizo parar antes para poner neumáticos blandos, comprometiendo mi segunda tanda. Entonces, recibí una sanción de 10 segundos. No vi a Palmer a mi derecha. No sé qué hacía ahí, porque no era un lugar para adelantar. En mi vida he visto que se penalice con 10 segundos por una maniobra así. No entiendo nada... Es el momento de resetear, prepararse para la carrera de casa, algo que siempre me da una motivación extra, y volver más fuerte que nunca. Espero tener carreras más limpias, sin tantos problemas por todos lados".

Para Max Verstappen, la carrera fue mucho más rodada. El piloto holandés logró esquivar los incidentes para situarse en sexta posición, lugar que conservó sin problemas, ante la lejanía de Felipe Massa y Fernando Alonso, hasta que, a 20 vueltas del final, un fallo en su unidad de potencia causó su primer abandono del año.

El joven piloto neerlandés declaró haberlo tenido todo bajo control hasta el fallo mecánico, e incluso confía en que podría haber intentado algo más al final de carrera:

"Por desgracia, he tenido que retirarme cuando rodaba sexto... Estaba siendo una gran carrera hasta entonces, estaba controlando el ritmo y no tenía ninguna presión por detrás. Simplemente seguía a los que tenía delante, y nuestro ritmo era sólido. Los neumáticos aguantaban muy bien, y he de decir que estaba bastante relajado, todo estaba controlado y parecía ir tan bien... ¡Quién sabe lo que podría haber pasado! Desde luego, es decepcionante tener que parar el coche, pero esto es un deporte de mecánica, y estas cosas pasan. Tenemos que quedarnos con lo positivo del fin de semana, y prepararnos para la primera carrera europea de la temporada en España, dentro de dos semanas".