Sainz se muestra decepcionado con la novena posición

“Decente, pero no positivo”. Así ha calificado Carlos Sainz su resultado en el Gran Premio de China, que se ha resuelto para él con la novena plaza, un puesto por detrás de su posición en la parrilla y la misma que ya ocupara en el Gran Premio de Australia, prueba inaugural de la temporada. Dos puntos con los que se coloca duodécimo en la clasificación general, pero con el regusto amargo de haber sido superado en el tramo final por su compañero, Max Verstappen.

Sainz efectuó una buena salida y se aprovechó de la accidentada primera vuelta para situarse cuarto, aunque antes del primer paso por meta se vió superado por los Force India de Pérez y Hülkenberg. El pinchazo de Daniel Ricciardo le devolvió una posición que sería efímera: los múltiples restos en la pista provocaban la salida del coche de seguridad y Carlos, como la mayor parte de los competidores, optaba por entrar en boxes. Pero se topó con Hülkenberg, que había frenado exageradamente para abrir hueco con su compañero de equipo. circunstancia que aprovechó Sebastian Vettel para adelantar sin contemplaciones a ambos.

Sainz volvió a la pista en la undécima plaza y, en el maremágnum de estrategias y diferentes compuestos de neumáticos, el resto de su carrera fue una constante lucha por recuperar el mayor número de posiciones. “Son estas carreras de tres paradas en las que no sabes bien lo que está pasando, con gente que va muy lento con una goma y otros que de repente te pasan volando con neumático nuevo; creo haber hecho millones de adelantamientos”, afirmó.

El español, que había partido con el neumático superblando, optó por el blando en sus dos primeras paradas y volvió a alzarse hasta la quinta plaza justo antes de su tercer paso por boxes, en el que montó los medios y del que volvió a pista en decimotercera posición. Era la hora de la remontada definitiva. A 15 vueltas del final, con un adelantamiento a Jenson Button (el tercero de la tarde en Shanghai) regresaba a la zona de puntos, pero por detrás llegaba como una exhalación Verstappen, mucho más rápido con neumáticos superblandos, y llegaba la orden de su equipo para que dejara vía libre a su compañero. Era la vuelta 49.

En ese mismo giro, desplazó a Pérez de la décima plaza. El Williams de Valtteri Bottas, con menos vida en sus neumáticos, era el siguiente obstáculo para doblar la recompensa, algo que Sainz consiguió justo en la última vuelta. “Durante toda la carrera he estado atacando para adelantar al máximo número de coches posible; al final, el neumático medio ha durado un poco más de lo que esperaba, así que pude atacar más y estoy contento, no ha sido del todo positivo pero no ha estado mal”.

Por otro lado, Sainz se mostró muy crítico con la mencionada acción de Hülkenberg en el pitlane. “Nos ha parado a todos para dejar hueco con el de delante y casi nos chocamos; ha creado un peligro que no debería haber pasado y cinco segunditos de sanción no son suficientes, el riesgo era mayor”.