McLaren intentó forzar un permiso de la FIA para que Alonso pudiera disputar el GP de Bahrein 2016

El accidente de Fernando Alonso en Australia va camino de convertirse en el gran culebrón del fin de semana, mayor incluso que la polémica del sistema de clasificación. El piloto asturiano tuvo que ver los toros desde la barrera a lo largo del día de ayer tras no pasar los exámenes médicos a los que le sometió la FIA, por sus fracturas en las costillas. Sin embargo, en las últimas horas la cúpula dura de McLaren se ha reunido con estamentos clave de la FIA buscando un permiso de última hora para que el piloto asturiano participe en el Gran Premio de Bahrein.

En la tarde de ayer, el diario español Marca reportó desde el circuito que McLaren estaba intentando forzar un cambio de opinión al respecto. Hoy se ha sabido que Ron Dennis y el manager del equipo Dave Redding fueron los encargados de reunirse, tras los entrenamientos libres, con varios miembros de importancia en el seno de la FIA, incluído el delegado médico Jean-Charles Piette, responsable último del veredicto negativo a la presencia del piloto asturiano dentro del MP4-31.

Según ha informado Motorsport, un portavoz del equipo ha confirmado que "las conversaciones entre McLaren y la FIA están produciéndose y se espera que continúen; nuestra prioridad, la de la FIA y la de Fernando sigue siendo su salud y bienestar, al tiempo que optimizar sus opciones de volver al cockpit cuanto antes". Las opciones de que la FIA permita a Alonso correr, sin embargo, son escasas, ya que estos casos la opinión médica suele ser una prioridad.

El protocolo al que fue sometido Alonso es la principal baza que habría usado Ron Dennis para forzar ese cambio de opinión. En la jornada de ayer, el piloto belga Stoffel Vandoorne ocupó el monoplaza de Alonso tras un viaje relámpago desde Japón, adaptándose con rápidez a las exigencias del MP4-31 y de la parrilla en general, pero su debut, por el momento, sigue teniendo un pequeño interrogante.