La normativa de los neumáticos aseguró mas variación respecto a las estrategias

Al César lo que es del César. Cierto es que el nuevo formato de la clasificación introducido para el GP de Australia resultó ser un absoluto fracaso; tanto equipos, como pilotos, como aficionados coincidieron en resaltar que fue un error. Pero en cambio, la introducción de un tercer compuesto en un fin de semana abrió la puerta a la variabilidad estratégica, pudiendo ver varias opciones tanto en la parte alta como en la parte baja de la parrilla.

Por ello, Paul Hembery ha reconocido, a través de GPUpdate, que han dado en el clavo. "El GP ha empezado y ha acabado con una batalla táctica de neumáticos, pero la bandera roja reseteó la carrera, dando una diferente complexión donde el cambio de neumáticos estaba permitido".

Y así ocurrió, puesto que tras el momento del accidente entre Gutiérrez y Alonso y la consecuente bandera roja, muchos fueron los que cambiaron sus neumáticos, pero no todos, y desde ese momento la carrera tomó un rumbo distinto al que se había llevado a cabo hasta el momento.

"Después de empezar con el mismo compuesto superblando, Ferrari y Mercedes escogieron estrategias totalmente opuestas para la segunda parte de la carrera, con Mercedes disputando dos tercios de la carrera con neumáticos medios pero siendo desafiados por Vettel con el superblando", explica Hembery.

La estrategia de Ferrari fue arriesgada, sin duda, aunque probablemente su única esperanza para vencer era usar ese compuesto super blando para abrir hueco, algo que finalmente no lograron.

"Esto nos hace ver como las nuevas regulaciones han ayudado a ver variabilidad estratégica, con 9 de los 16 pilotos que acabaron la carrera usando los 3 tipos de compuestos disponibles y 5 estrategias completamente diferentes entre los 6 mejores clasificados", señala finalmente Paul Hembery más que satisfecho del éxito de esta nueva normativa recién estrenada en el Albert Park.