El equipo McLaren ya ha despegado rumbo a Australia, según Boullier, han ganado 30 HP gracias al software

Hoy despega de Londres uno de los aviones cargo de la FOM que transporta en su bodega la mayor parte de los monoplazas que participarán el 20 de marzo en la primera cita del año en Melbourne. Entre ellos están los dos McLaren Honda MP4-31 con los que Fernando Alonso y Jenson Button pretenden cambiar su suerte.

Ambos pilotos y el resto del equipo, se quedaron con ganas de haber podido rodar un par de días más en Barcelona y de haber podido incorporar las piezas aerodinámicas que "no ha dado tiempo a fabricar a tiempo", como anunció Eric Boullier, director deportivo de la escudería de Woking.

Por eso no está todavía echada toda la suerte para Australia en lo que al MP4-31 se refiere. "No hemos rodado con la especificación 2016 todavía", anuncia el técnico francés para indicar que pueden producirse sorpresas cuando en Albert Park encajen todas las piezas a la vez.

Por mucho que se insista, el motor que se vio en Barcelona no es el definitivo. Honda ha estructurado la pretemporada en tres pasos: una primera unidad de transición, usada los cinco primeros días de pruebas en Montmeló. Curiosamente, fue con esa con la que Alonso logró su mejor crono de la pretemporada (1:24.735 con gomas blandas).

La segunda unidad de potencia llegó el día 6 de las pruebas, con un ICE (unidad de combustión interna) que aporta más potencia, pero que no pudieron explotar del todo porque faltaba la electrónica definitiva.

En Melbourne llegará la especificación de Barcelona con el sotfware de inicio de año y las expectativas son altas en cuanto a la mejora de prestaciones. Un pequeño salto para intentar vivir en mitad de la parrilla y el primer asalto a los puntos.
Signos de progreso

"En el lado de McLaren estamos dentro del plazo previsto. En cuanto al motor, aún no. Pero hay buenos signos de progreso en Honda. Al menos hemos podido empezar a desarrollar el coche en la segunda semana de test, algo que no fue posible el año pasado", afirma Boullier en una entrevista en Auto Motor und Sport.

"El coche aún no está donde queremos. El motor aún no ha alcanzado los números que estaban planeados para 2016. Podríamos liberar 30CV extra gracias el nuevo software. A partir de ese momento podríamos hacer las primeras predicciones sobre dónde estaremos esta temporada", avisa el responsable deportivo de McLaren.

Pese a la cautela, parece estar en la naturaleza del ingeniero de Laval, el pronunciar alguna frase sonora. "No estoy diciendo que vayamos a batir a los Mercedes, pero podemos mejorar de forma increíble", declara.

De la parte aerodinámica no suelta prenda, pero es uno de los quebraderos de cabeza de McLaren, una vez que empezaron a trabajar en los reglajes del coche en la segunda semana. La nueva suspensión trasera aún necesita ser entendida y ajustada para que el paso por curva no sea incontrolable para los pilotos y para que el difusor no pierda toda su eficiencia, como sucedía en casi todas las curvas de velocidad en Montmeló.

Un kit aerodinámico nuevo también será fundamental para conseguir un coche estable. Será otra de las prioridades del viernes en Australia, que se prevé con kilos de parafina sobre la carrocería.