Análsis del GP de Australia 2016 - Sorpresas y decepciones de un Gran Premio accidentado

El primer GP de la temporada 2016 de F1 y el número 936 en la historia de la categoría estuvo lleno de grandes sorpresas,, así como marcado por una carrera accidentada que llevo algo mas de emoción a la lucha por la victoria, una vez más los pilotos del equipo Mercedes dominan consiguiendo el septimo 1-2 de manera consecutiva, sin embargo Ferrari se hace sentir y ya esta en posición de luchar frecuentemente por el triunfo.

El resultado final del Gran Premio no indica, a priori, que la carrera terminara siendo muy distinta de lo que cabía esperar. Pero el desarrollo de la misma nos regaló momentos interesantes y, especialmente, una diversidad estratégica que animó la acción en muchas fases. A ello también contribuyó en gran medida el accidente que sufrió Fernando Alonso, que provocó la bandera roja y la detención de la carrera durante algunos minutos, algo que permitió a los pilotos redefinir la estrategia.

En lo relativo al rendimiento de unos y otros, cabe destacar que Mercedes sigue siendo la referencia, con Ferrari a cierta distancia y por delante de un competido grupo formado por Red Bull, Toro Rosso y, en menor medida, Williams.

Equipos como Force India, McLaren o Renault deberán trabajar aún más para poder competir con garantías por las posiciones de puntos a lo largo de toda la temporada, especialmente teniendo en cuenta el sorprendente rendimiento de Haas en esta carrera.

ESTRELLAS DE LA CARRERA

Mercedes

El equipo alemán comenzó la temporada como es habitual de un tiempo a esta parte: dando una lección de velocidad, pero también de liderazgo desde el muro de boxes. Las cosas se complicaron tras la meteórica salida de los Ferrari y la complicada situación en la que quedó Lewis Hamilton propició que apostaran por entrar a boxes en la vuelta 16 (justo antes del accidente entre Gutiérrez y Alonso) para colocarle un juego de neumáticos medios e intentar llegar hasta la meta.

En ese momento la sorpresa se apoderó de los espectadores, ya que dicha especificación no se había utilizado en todo el fin de semana, pero cuando se produjo la bandera roja, muchos siguieron la senda marcada por Mercedes, que también los colocó en el coche de Nico Rosberg. ¿Resultado? un nuevo doblete con el que empezar la temporada de manera inmejorable.

Daniel Ricciardo

El australiano se quedó solo incluso antes de empezar la carrera, ya que el Red Bull de Kvyat le impidió dar una sola vuelta, pero se las arregló para hacer funcionar su estrategia de apostar por los superblandos. Tras la bandera roja, en lugar de colocar los medios para llegar hasta final de carrera, optó por hacer dos relevos: uno con blandos y otro más con superblandos.

Romain Grosjean

La táctica de Grosjean fue clara desde el inicio de la carrera: hacer una sola parada e intentar hacer valer el ritmo de carrera del Haas para enmendar la retrasada posición de salida tras la novatada del día anterior. Y funcionó a la perfección, siendo batido sólo por Lewis Hamilton entre los que optaron por dicha estrategia.

Jolyon Palmer

No entró en los puntos y seguramente pasó desapercibido durante la carrera, pero Jolyon completó un fin de semana muy prometedor, sin errores y batiendo a su compañero de equipo. Muchos factores estaban en su contra: la lluvia del viernes le impidió adquirir experiencia y preparar el coche en un circuito desconocido para él. La clasificación suponía una trampa para aquellos con menos experiencia y en la carrera muchos erraron con la estrategia. Pero Palmer no falló, fue consistente y rápido en todo momento y mostró su fiabilidad a la hora de defender posición frente al Toro Rosso de Carlos Sainz, mucho más rápido que él. Brillante en su debut en la Fórmula 1.

ESTRELLADOS DE LA CARRERA

Ferrari

El equipo de Maranello demostró que tiene los ingredientes necesarios para poner en apuros a los Mercedes, al menos en momentos puntuales de la temporada. Pero bien sea porque el monoplaza no rinde al 100% con los compuestos más duros o por falta de cintura desde el muro de boxes, lo cierto es que las opciones de victoria de Vettel que su extraordinaria salida le brindó, se esfumaron al no apostar por el compuesto medio tras la bandera roja. Para rematar, un error del alemán cuando tenía a Hamilton a tiro en las últimas vueltas de carrera, le hizo perder cualquier opción de ser segundo. Otro tema negativo a seguir en el futuro es la fiabilidad del propulsor, que en esta ocasión obligó a abandonar a Räikkönen tras romperse el turbo.

Toro Rosso

El monoplaza tenía, claramente, potencial para aspirar a más. Pero una combinación de errores relegó a Sainz y Verstappen a las últimas posiciones con opción a puntos. Pit-stops lentos, estrategia equivocada con los neumáticos y una sensación general de estrés innecesario principalmente por parte de Verstappen propiciaron un pequeño desastre de carrera para el equipo de Faenza.

McLaren

Es evidente que el monoplaza ha mejorado respecto a 2015 y Fernando Alonso flirteó con las posiciones de puntos mientras estuvo en pista. Luego todo se torció. Tras el accidente, Jenson Button se quedó solo y la estrategia elegida para la reanudación de la carrera no pudo ser peor. La elección del superblando le dio impulso durante diez vueltas, pero a partir de ahí: más de lo mismo. Deambular por la parte baja del pelotón sin opción a nada. McLaren no va sobrado de rendimiento como para cometer errores estratégicos que le hagan perder puntos esta temporada.

Daniil Kvyat

No fue su rendimiento el que le convierte en uno de los estrellados del fin de semana, sino la avería electrónica que le impidió siquiera tomar parte en la carrera. Tampoco es que tuviera muchas opciones de hacer algo brillante tras ser eliminado en Q1 el sábado, pero el coche iba realmente bien en este circuito y seguramente habría puntuado con solvencia.

EL DESTELLO

Williams está siendo muy criticado por su desempeño en boxes y sus cuestionables decisiones estratégicas desde el año pasado y con razón. Pit-stops errados, estrategias excesivamente conservadoras, neumáticos mezclados o errores administrativos como el de este mismo fin de semana con la comunicación de los reglajes de la suspensión de Bottas son algunos de los asuntos que han dado al equipo de Grove una mala fama seguramente merecida.

Pero en esta carrera el desempeño de los mecánicos de Williams en boxes fue modélico, consiguiendo hacer el segundo y cuarto paso por boxes más rápido de la carrera. Sólo la primera parada de Vettel -36 milésimas más rápida- y la primera de Rosberg -más lenta que la de Bottas- les impidieron hacer doblete en este apartado.
El detalle técnico

Fue un fin de semana claramente marcado por la estrategia a nivel de neumáticos. Y, cuando parecía que el protagonismo se lo iban a llevar los compuestos más blandos, el medio apareció como salvador de la carrera de pilotos como Rosberg, Hamilton, Massa, Grosjean, Hülkenberg o Bottas.

Seguramente hubo distintos factores, como el graining aparecido en los blandos, la evolución de la pista al adquirir goma con el paso de las vueltas o el hecho de que equipos como Ferrari aún no hayan conseguido un rendimiento óptimo con los compuestos más duros de Pirelli, al contrario que Mercedes. Pero optar por ellos no dejaba de ser una apuesta arriesgada en una pista en la que no se habían probado como consecuencia de la lluvia del viernes. ¿Arriesgada? Sí, pero claramente ganadora.
La zona oscura

Mucho se ha hablado de la polémica surgida entre los pilotos de Toro Rosso a raíz de la última parada en boxes de ambos. Sainz rodaba detrás de Verstappen, pero entró primero a cambiar neumáticos, ejecutando un undercut (término en inglés que describe la acción de entrar primero a boxes para aprovechar la velocidad inicial del neumático nuevo y ganar posición) que enfureció al holandés, que para más inri vio como sus mecánicos se retrasaban en la operación cuando él entró una vuelta más tarde.

Cabe dudar de si fue Toro Rosso quien tomó la decisión o el propio Sainz, que fue escuchado por radio avisando a su equipo de que iba a entrar porque se había quedado sin neumáticos, pero lo cierto es que lo que vino después fue todo un espectáculo de quejas y nerviosismo por parte de todos los implicados. Verstappen recriminando a su ingeniero que había pedido entrar antes varias veces y solicitando constantemente que el equipo ordenara a Sainz que le cediera la posición alegando ser más rápido. El ingeniero de Sainz presionando al español para que adelantara a Palmer o tendría que dejarse adelantar por Max y Carlos respondiendo que estaba tirando todo lo que podía y que no le presionaran más.

Finalmente Verstappen perdió la paciencia, golpeó a Sainz en una frenada e hizo un trompo, quejándose amargamente ante los periodistas tras la carrera y dejando al equipo en una posición incómoda. ¿Cómo gestionará este asunto Toro Rosso? Hasta ahora ambos pilotos han tenido mucha rivalidad, pero ningún problema personal. Ójala siga así y podamos disfrutar de un duelo estelar incluso mejor que el del año pasado con un asiento en Red Bull como objetivo en el horizonte.