RESUMEN DEL GP DE CHINA 2015

El interés de la carrera duró apenas 20 vueltas, hasta que se vio que Hamilton sería el claro ganador en China. El interés estuvo por detrás, con un Alonso que fue remontando hasta el duodécimo y con un Verstappen magistral, que abandonó a falta de seis vueltas cuando iba octavo. Sainz se quedó fuera de la lucha en el inicio, tras un trompo y problemas en la caja de cambios, y Merhi no pudo con Stevens en el duelo de Manor.

Es el resumen de una carrera donde la miga estuvo en los duelos particulares de cada equipo y sobre todo en Max Verstappen, que a base de adelantamientos se colocó solito en la octava plaza. Había partido decimotercero y era la verdadera estrella de la prueba, cuando su motor Renault dijo basta y el Toro Rosso se paró en plana recta de meta cuando faltaban tres vueltas. Con 17 años empieza a mostrar sus especiales cualidades.

Sainz estaba a su zaga, cuando en la primera vuelta realizó un trompo y pasó a la última plaza. A eso se sumaron problemas en la caja de cambios que no le permitieron remontar salvo respecto a los Manor.

¿Y Alonso? Al tran tran fue el mejor español y se quedó a dos plazas de sus primeros puntos en 2015, también ayudado por el accidente entre Maldonado y Button y por los abandonos por avería. Aun así, meritorio y mejor de lo que esperaban en McLaren, por supuesto.

Fernando realizó una estrategia contraria respecto a Button. Perdió distancia con el inglés, hasta 13 segundos a falta de 20 vueltas, pero con el último juego de neumáticos blandos remontó de forma fulgurante hasta llegar a la espalda de Jenson, que luchaba en ese momento con el errático Maldonado. Fue sin embargo el de McLaren el que tocó al venezolano, para abrirle la puerta a Alonso.

En la cabeza, Hamilton administró su ritmo y los neumáticos para pasearse de principio a fin. El duelo estuvo centrado en la segunda plaza entre Rosberg y Vettel. Pareció que el Ferrari podía discutirle el sitio al segundo Mercedes, pero en el box de Mercedes reaccionaron bien cada intento de Sebastian por endosarle un atajo en las paradas en boxes. Pese a todo, el coche rojo está mucho más cerca de lo que parece y en Bahréin la historia podría cambiar un tanto.