PARA ROSBERG NO HAY NADA SENTENCIADO HASTA QUE SE BAJE LA BANDERA A CUADROS

Si el favorito Lewis Hamilton afirma sentirse como cuando luchaba por su primer mundial, el otro aspirante, Nico Rosberg, no se queda atrás, con la diferencia de que para él sí es su primer asalto al título. El alemán ganó en Brasil y recortó la ventaja que le llevaba su compañero y, aunque el objetivo sigue siendo muy complicado, no tira la toalla: "Después de la decepción de Austin, Brasil era una oportunidad para recuperarse con un gran fin de semana para mí y para el equipo. Por supuesto, no fue suficiente para recuperar el liderato en el campeonato, ya que Lewis hizo una buena carrera para terminar justo detrás de mí, pero la diferencia es menor que antes y estoy totalmente en la creencia de que todavía tengo la oportunidad de llevarme el título en Abu Dabi".

Rosberg anuncia que no especulará en pista: "No va a ser fácil, pero voy a atacar mucho, como he hecho toda la temporada". Está ante su primera oportunidad y, aunque Mercedes apunta a dominar también en 2015, el germano no quiere esperar para igualar a su padre en número de mundiales. Nico quiso agradecer a su escudería la libertad que le han dado y el rendimiento de todos: "A pesar de que este ha sido mi primer año de lucha por un campeonato del mundo, nunca me he sentido más cómodo como en esta temporada. El equipo ha hecho un trabajo increíble detrás de nosotros y es genial que nos haya dado igualdad de oportunidades y la opción de competir entre nosotros".

"Ha habido momentos difíciles, al igual que ha habido momentos increíbles, pero la Fórmula 1 es todo esto, y espero que todo el mundo desde casa haya disfrutado de la historia de nuestra batalla como yo lo he hecho". Así analizaba el año Nico Rosberg. Un curso que, termine como termine, le hace sentirse ya orgulloso de lo realizado: "Gane o pierda, con el doble de puntos o sin los puntos dobles, me siento orgulloso de lo que he logrado este año, y especialmente orgulloso de haber sido parte de esta temporada fantástica para las flechas de plata". Con una desventaja de 17 puntos, poco que perder y mucho que ganar, Rosberg encara la última carrera lleno de confianza: "Entro en este gran premio sin miedo y con la creencia de que este puede ser mi título. Esto no ha terminado hasta la bandera a cuadros".