EL EXTRAÑO PROYECTO DE KAUHSEN

Con una extraña trayectoria en categorías inferiores, donde incluso llegó a correr Alain Prost y en las cuales no terminaba de cuajar, llegó el momento de querer dar el salto a la categoría reina el proyecto de Willi Kauhsen, antiguo piloto de resistencia, que comenzaba por comprar a finales de los 70 los antiguos F1 de Kojima, sin embargo, el acuerdo no llegó a buen puerto y decidió contratar a un par de ingenieros sin mucha experiencia para diseñar y construir su propio monoplaza. Construido de piezas viejas y sueltas, el chasis WK con motor Cosworth toma inercia, nunca mejor dicho, pues en tiempos de efecto suelo, el irregular diseño nunca funcionó correctamente, extraño diseño de chasis y alerones contribuyeron al desastre. A esto añadieron un depósito de combustible que no podía completar un GP completo por lo que tuvieron que rediseñar otro nuevo chasis, más largo y normalizado.

Durante el año 78 pudieron hacer algunos test, donde los pilotos probaron el impredecible monoplaza, a todo esto, la FIA se negaba a homologarlo, por lo que al final debutaron mal y tarde en 1979: fue con el piloto Gianfranco Brancatelli donde se inscribieron en la 5ª carrera de la temporada en el Jarama y la 6ª en Zolder, donde no pudieron meterse en parrilla al rodar a más de 13 seg. de la pole.

Acuciado por el sobregasto del diseño de hasta 5 chasis Willi Kauhsen vendió su estructura a, un no menos aventurero, equipo Merzario, cuyos chasis también adolecieron de gravísimos problemas.