EL PADRE DE JULES CONFÍA EN QUE SU HIJO GANARÁ EL TÍTULO DE SU VIDA

Jules Bianchi continúa luchando por su vida en el hospital de Japón tras su terrible accidente en Suzuka. Su familia no se separa de él, y su padre atendió a La Gazzetta dello Sport en una larga y conmovedora entrevista que publica hoy el diario italiano. Confiesa que vive con miedo, pero con esperanza: “La situación es desesperante. Cada vez que suena el teléfono, sabemos que podría ser el hospital para decirnos que Jules está muerto. Pero al principio nos dijeron que las primeras 24 horas eran cruciales, luego que eran las primeras 72 horas, y aquí estamos todavía, con Jules luchando”.

Philippe sabe que el hecho de que siga vivo es ya un milagro, y eso le da motivos para creer que su hijo saldrá adelante: “Él no va a rendirse, estoy seguro de eso. Lo puedo ver, lo creo. Hablo con él, sé que puede oírme. Sus médicos nos han dicho que esto ya es un milagro, nadie ha sobrevivido nunca a un accidente tan grave. Pero Jules no se dará por vencido. Su entrenador Andrea dice que si hay una persona que puede hacer que esto suceda, con la voluntad que tiene, es Jules”.

Una pesadilla, así define la estancia en el país nipón mientras el joven de Marussia sigue en estado crítico: “Hay veces que, mirando a Jules tumbado en la cama, sin un rasguño, me dan ganas de darle un beso en la mejilla y decirle: ‘Vamos, levántate, ¿qué haces ahí tumbado? Vamos fuera de Japón, Jules, nos vamos a casa’. La vida de esta familia ha sido destruida en una semana, es duro. ¿Qué estamos haciendo aquí? Viviendo una pesadilla en un lugar muy lejano a casa. Cuando Jules esté mejor quizás podemos trasladarlo, tal vez a Tokio, y las cosas serán un poco más fáciles, pero ¿cuándo sucederá eso? Quién lo sabe. Ni siquiera sabemos si va a suceder. No tenemos certezas, solo hay que esperar”.

La familia del piloto toma como referencia el accidente sufrido por Michael Schumacher en diciembre de 2013, del que aún está intentando recuperarse: “Estaba triste cuando se lesionó, preguntándome por qué no nos decían cómo estaba. Ahora estoy en la misma posición, y lo entiendo. Todos me preguntan cómo está Jules, pero no puedo responder, no hay respuesta. Es muy serio, pero estable. Un día parece estar un poco mejor y otros días un poco peor. Los médicos no lo dicen. El daño causado por el accidente es muy malo, pero no sabemos cómo va a evolucionar. Michael incluso tardó varios meses en salir de estado de coma. Jean Todt dijo que espera que Schumi algún día sea capaz de tener una vida normal. Un día espero que podamos decir lo mismo de Jules”. Reconoce que no ha querido ver el vídeo: “Haría una locura. Ahora necesito energía positiva”.

El padre de Bianchi está agradecido por tanto apoyo: “La gente aquí es encantadora, aunque nadie habla inglés. El círculo que hicieron los pilotos en Sochi nos tocó profundamente, nunca había visto algo así. Damos las gracias a cada uno de ellos. Muchos han estado en contacto conmigo: Alonso, Vergne, Massa… Hamilton me escribió un correo muy bonito diciéndome que si algo puede hacer, lo hará. También Rossi y Marc Márquez, de Moto GP. También Marussia y Ferrari”. Philippe tiene la seguridad de que su hijo nota esas muestras de cariño: “Estamos convencidos de que todo este amor y energía lo puede sentir Jules”.