Ferrari - El máximo monarca de la F1

Hablar de Fórmula 1 es hablar de Ferrari. La escudería de Maranello es la más laureada, la más antigua y la más seguida en el mundo. Ha participado en todas las ediciones del Campeonato del Mundo y se ha convertido en casi una religión mundial. Cuenta con una legión de seguidores que tiñe de rojo cualquier carrera en cualquier circuito del mundo.

Una filosofía basada en el éxito, la fuerza, el glamour y el señorío. Fue fundada por Enzo Ferrari en 1927 y su escudo late con fuerza aún hoy, más de ochenta años después. Desde 1932 un caballo negro sobre fondo amarillo decora los rojos monoplazas ferraristas. Por Ferrari han pasado importantísimos pilotos. Todos sueñan con correr para la escudería de ‘Il Cavallino’.

La primera carrera de Fórmula 1 disputada por Ferrari fue el Gran Premio de Mónaco de 1950. Un Ferrari 125 F1 que Alberto Ascari condujo hasta el segundo puesto. Pero el primer triunfo en la máxima categoría del automovilismo llegó al año siguiente. La consiguió José Froilán González en Silverstone. El año siguiente Ferrari conseguiría su primer título del mundo: Alberto Ascari se alzó con la corona mundial de 1952 con 36 puntos por delante de Nino Farina. El propio Ascari ganó el título de pilotos también en 1953.

Ferrari no sólo es la escudería que más mundiales de pilotos y constructores ha ganado. los tres pilotos con más títulos mundiales han corrido para ellos. El primero fue Juan Manuel Fangio. En su única temporada en Ferrari, el argentino ganó uno de sus cinco títulos.

El primer año que se entregó el premio de Mundial de Constructores Ferrari quedó segundo. No sería hasta el cuarto año, en 1961, cuando Wolfgang Von Trips y Phil Hill llevarían al equipo de Maranello a su primera corona por equipos. La escudería tenía ya cuatro títulos de pilotos y completaría ese año 1961 con el quinto, conseguido por el propio Phil Hill.

El segundo título por equipos para Ferrari lo consiguieron Lorenzo Bandini y John Surtees en 1964. El británico Surtees ganó ese año el título de pilotos, sexto de Ferrari. Aunque en las siguientes temporadas corrieron para la escudería roja pilotos de la talla de Regazzoni o Jacky Ickx, se produjo un vacío de 11 temporadas sin lograr ninguno de los dos títulos.

Tuvo que llegar el austriaco Niki Lauda para que Ferrari volviera a la senda del triunfo. Lauda se hizo con los campeonatos de 1975 y 1977 y dio a su equipo tres títulos de constructores. Con Regazzoni ganó el de 1975 y 1976, y con Carlos Reutemann el de 1977.

En 1969 Fiat y Ferrari habían unido fuerzas (y tecnología y capital). Hoy en día Fiat es el soporte principal de Ferrari. En el año 1979 llegó el noveno Campeonato del Mundo de Pilotos y el sexto de constructores: Jody Sheckter se convirtió en Campeón del Mundo y dio al equipo de Maranello el título de constructores junto a Gilles Villeneuve.

Villeneuve nunca ganó un título de pilotos para Ferrari, pero su calidad al volante así como su buen hacer y su capacidad de sacrificio (ayudó a Sheckter en el mundial de 1979) le hicieron convertirse en un ídolo para los aficionados ferraristas. En 1979 mantuvo una lucha con René Arnoux en el Gran Premio de Francia que está en la retina de todo buen aficionado a la Fórmula 1. El ‘Campeón sin corona’ falleció en el Gran Premio de Bélgica en 1982, al volar su Ferrari por los aires tras chocar con Jochen Mass.

Gilles fue partícipe del título de constructores que ganó Ferrari ese 1982, junto a Didier Pironi, Mario Andretti y Patrick Tambay. En 1983 serían Tambay y René Arnoux los encargados de revalidar el título y dar a Ferrari su octavo título por equipos. Sin embargo, en cuanto al Mundial de Pilotos comenzó una oscura época que duró hasta 21 años desde el último titulo sin ganar.

El ‘dios’ de la religión Ferrari es Enzo Ferrari, fundador de la escudería. ‘Il Commendatore’ falleció en 1988. En esos momentos Ferrari estaba en caída libre. Apenas vendían coches y la sección deportiva no daba alegría alguna.

Pilotos muy buenos pasaron por Ferrari durante ese periodo, pero por unas circunstancias u otras ninguno llevó un nuevo título a las vitrinas de Maranello. Alain Prost, que había ganado tres mundiales en Mclaren y había hecho las delicias de los aficionados a la Fórmula 1 con sus luchas con Senna, pilotó para Ferrari en 1990 y 1991, pero no pasó del segundo y quinto puesto respectivamente. En 1993 ganaría su cuarto título, ya fuera del equipo italiano.

Nigel Mansell fue piloto Ferrari en 1989 y 1990. Pero tampoco pudo ganar. Sí lo haría, sin embargo, en 1992, cuando corría para Williams-Renault. Mansell fue un fuera de serie que no pudo ganar un título con Ferrari. Uno más, y es que si vemos la lista de pilotos del 'cavallino' podemos comprobar que han pasado por la ‘Scudería’ muchas de las mejores manos.

Uno de los discípulos de Enzo, Luca di Montezemolo, volvió a Ferrari en 1991. Agnelli le encomendó sacar adelante a Ferrari o la empresa se tendría que replantear el cerrarse. En 1993 ficharía a otro de los personajes importantes en la historia de la escudería: Jean Todt. Fue el Director de la gestión deportiva. Y eso que no empezó con buen pie: el primer día de trabajo apareció en Maranello con un Mercedes, lo cual no sentó nada bien a Montezemolo.

Si decíamos que Enzo Ferrari es el ‘dios’ de Ferrari, podríamos asegurar que Michael Schumacher es su profeta. Había ganado dos títulos con Benetton y en Maranello entendieron que sólo él (con el trío Todt- Ross Brawn- Rory Byrne) podía devolver a Ferrari al puesto que merecía. Así, en 1996 recaló en la escudería roja.

En 1997 pudo ganar el tan ansiado título, pero su incidente con Jacques Villeneuve en la última carrera en Jerez le costó una sanción que le hizo perder todos sus puntos en el Mundial. En 1998 quedó subcampeón, y en 1999 un accidente en Silverstone le dejó sin competir durante gran parte del año. Esa temporada Eddie Irvine luchó por el título, pero no lo logró. Sí lograron en cambio el de Constructores (16 años después) con Irvine, Mika Salo y el propio Schumacher.

Pero en 2000 iba a ser la vencida. Tras 21 años sin ganar un título de pilotos, Schumacher se alzaba con su tercera corona mundial y devolvía a Ferrari al primer escalón del mundo. Hasta 2004 fue la época dorada de Ferrari. Schumacher ganó cinco títulos consecutivos y Ferrari seis de escuderías. Un dominio que parecía no tener fin.

Sin embargo la temporada 2005 todo salió mal. El coche no era competitivo y Raikkonen (Mclaren) y Alonso (Renault) lucharon por un título que acabó en manos del español. Finalizaba el reinado de Schumacher, que había hecho su labor y Ferrari estaba de nuevo en la pomada.

La temporada 2006 fue la de la retirada del heptcampeón. El alemán hizo una remontada que no pudo ser completada ya que a dos carreras del final rompió motor sirviéndole el título en bandeja a Alonso. Schumacher decía adiós, pero Ferrari ya había elegido su sustituto: Kimi Raikkonen.

La temporada 2007 fue titubeante, pero casi milagrosamente, Raikkonen ganó el título en la última carrera. Ferrari había obtenido también el Mundial de Escuderías al ser descalificado Mclaren por el caso de espionaje. Título que revalidaría Ferrari en 2008 con Raikkonen y Massa, que rozó la gloria individual y perdió el título de pilotos en la última curva.

El curso 2009 estuvo marcado por la polémica de los dobles difusores y la superioridad absoluta de Brawn GP. Además existía la controversia del KERS, de dudosa rentabilidad. En ese contexto, Ferrari tuvo una calamitosa temporada. Fue junto a Mclaren el equipo que más confió en el sistema KERS, pero nada le salió bien. El F60 nunca terminó de funcionar, y se cerró el año con sólo una victoria (la conseguida por Raikkonen en Bélgica y ninguna pole position. Desde 1993 no terminaba el año sin lograr una sola pole, y no consiguió un solo punto en tres carreras seguidas, tal y como ocurrió en 1996. Además, la mala suerte se cebó con el equipo, y en concreto con Felipe Massa. El brasileño sufrió un espectacular accidente en el Gran Premio de Hungría, que le dejó en estado grave y le impidió participar el resto de la temporada. Ferrari decidió sustituirle con Michael Schumacher, pero el heptacampeón alemán no pudo consumar su regreso por un problema en el cuello. Su lugar le ocupó Luca Badoer, eterno probador del equipo. Los resultados no pudieron ser peores: último de los pilotos que acabaron los grandes premios de Europa y de Bélgica. Precisamente en esa carrera de Bélgica, el protagonista fue Fisichella, que marcó la pole y se llevó el segundo puesto con el Force India. Estos resultados impulsaron a Ferrari para ficharle como piloto oficial hasta final de temporada y como probador a partir de la siguiente. Pero el F60, un coche muy complicado y sin ninguna evolución en la segunda mitad de temporada, se resistió a ser domado. El italiano, que debutó en el Gran Premio de Italia, no pudo puntuar en ninguna carrera. Fisichella fue el cuarto piloto que utilizó la Scuderia, algo que no sucedía desde 1982.

Hasta el final de temporada, Raikkonen mantuvo al equipo en lucha con Mclaren por el tercer puesto, pero perdió la batalla en la última carrera. El finlandés no fue renovado por el equipo y en su lugar se anunció el fichaje de Fernando Alonso, un secreto a voces y quizás el fichaje más mediático de los últimos años. Por su parte, el hasta entonces asesor Michael Schumacher firmó por Mercedes GP. Los pilotos del equipo para 2010 serían Felipe Massa y Fernando Alonso.

La temporada comenzó de la mejor manera posible para la escudería. Fernando Alonso tuvo el debut soñado en Bahrein, con Felipe Massa en segunda posición. En la tercera carrera, en Malasia, Felipe Massa era líder del Mundial. Sin embargo, la temporada cambió para los italianos. Red Bull y Mclaren superaron al equipo de Maranello, que se centró en recuperar la diferencia con los británicos desarrollando el conducto-f. Errores del equipo y de pilotos, sumados al excelente rendimiento de sus rivales, provocaron sequía de triunfos. No hubo victoria del Cavallino hasta la undécima carrera. Fue en Alemania, y aquella actuación derivó en un problema para Ferrari. Felipe Massa dejó pasar a Alonso tras recibir una orden pública por radio, y el equipo fue acusado de manipular la competición. Recibió una multa y además tuvo que enfrentarse a un juicio del cual salió indemne. En las seis carreras posteriores a la de Alemania, Fernando Alonso consiguió tres victorias y otros dos podios, lo que le auparon a la primera posición en el Mundial. Tenía a tiro el tricampeonato a falta de dos carreras. Red Bull dominó la penúltima, en Brasil, y llegamos a Abu Dhabi con todo de cara para el asturiano (ocho puntos por encima de Webber). Sin embargo, un error en la estrategia del equipo tiró por tierras todas las opciones de conquistar la corona, y finalmente fue el tercer clasificado, Vettel, quien venció. Un fallo que costó caro a Ferrari, que no obstante realizó una buena temporada. Cinco victorias le dieron el subcampeonato a Alonso y el tercer puesto en el mundial de escuderías a Ferrari, pese a la sexta posición de Massa. Ambos pilotos se mantuvieron también de cara a 2011.

En 2011, Felipe Massa no logró ningún podio y Fernando Alonso solo pudo ganar una carrera. En un año dominado por Red Bull, Ferrari no pudo superar a Mclaren en el subcampeonato, y terminó tercera con 353 puntos. Mantuvo los mismos pilotos para el año siguiente, que sería más positivo que el anterior. Massa subió dos veces al podio, pero los grandísimos resultados de Fernando Alonso les dejaron segundos en el Mundial de Constructores por detrás de Red Bull muy cerca de ganar el de pilotos con Alonso. Además, Felipe Massa renovó con la escudería como escudero del español para 2013, temporada en la que Ferrari siguió 'españolizándose' con el fichaje de Pedro de la Rosa como probador.

Es Ferrari una exitosa escudería, que tuvo una mala época pero que superó con creces y que ahora está de nuevo en la élite mundial. Una escudería que se resume en una frase de su creador Enzo Ferrari: “La victoria más bella es siempre la próxima".

En 2013 serian terceros en el mundial de constructores a pesar del increible esfuerzo de Alonso, quien fue subcampeon del mundial de pilotos; ademas, ese seria el ultimo año de Massa, quien sederia el puesto a Raikkonen en 2014.

Ferrari presentó su nuevo coche para 2014, el F14 T, el 25 de enero. Kimi Räikkönen regresa al equipo para ser compañero de Fernando Alonso. La pretemporada arroja algunos datos esperanzadores, pero el equipo llega a Australia y sólo obtiene un 4º y un 7º puesto. Después del GP de Baréin, donde los monoplazas de Maranello mostraron unas prestaciones muy bajas y a duras penas pudieron sumar 3 puntos, Stefano Domenicali dimitió como jefe de equipo, siendo relevado por Marco Mattiacci. En la carrera siguiente (China), Fernando Alonso logró el primer podio de la temporada, terminando 3º, pero de nuevo volverían los resultados decepcionantes. El mejor resultado de la temporada llegó en el GP de Hungría, donde Fernando Alonso terminó 2º tras a una arriesgada estrategia con la lluvia como protagonista.

El 10 de septiembre de 2014, Luca Cordero di Montezemolo dimite como presidente de la Scuderia Ferrari y se anuncia que será Sergio Marchionne quien ocupará su puesto.

El 20 de noviembre de 2014, Ferrari confirma la llegada de Sebastian Vettel como nuevo piloto a partir de 2015, sustituyendo a Fernando Alonso. 4 días después, una vez concluida la temporada sin una sola victoria por primera vez desde 1993, también se anuncia que Maurizio Arrivabene será el nuevo director deportivo de la escudería, sustituyendo a Marco Mattiacci.1 Arrivabene continuó con la revolución en Maranello, despidiendo a Pat Fry y Nicholas Tombazis.

En 2015, Ferrari protagoniza un gran inicio, con un podio de Vettel en el GP de Australia, y el piloto alemán logra la primera victoria para la Scuderia desde España 2013 en el GP de Malasia. Así, la marca italiana comienza el año con la 2ª posición en constructores y con Vettel 2º y Raikkonen 5º en el de pilotos, firmando el mejor arranque de temporada desde 2010, cuando lideraban ambos campeonatos en la segunda fecha del campeonato. En esta temporada, Ferrari da un notable salto de calidad, pasando de ser el 4º equipo al 2º, y el único capaz de arrebatar victorias a Mercedes.