Jackie Stewart

Considerado como uno de los maestros en la lluvia, la F1 fue testigo de la gloria que este hombre es capaz de dar con sus espectaculares participaciones, 3 titulos, un sueño, un piloto, un campeon mundial.

Jackie Stewart nació en la ciudad escocesa de Dumbarton el 11 de junio de 1939 en el seno de una familia que se dedicaba al mundo del motor, con lo que Stewart se sintió atraído a todo lo referente al automovilismo. Sus padres tenían una tienda en donde vendían automóviles Jaguar. De esta forma, Jackie aprendió desde muy pequeño en el garaje de la tienda. Además su hermano mayor, Jimmy, era piloto de carreras y era reconocido en los circuitos de la ciudad.

Comienzos en el automovilismo

Jackie comenzó con los automóviles debido a que en la escuela le iba muy mal porque tenía dislexia, pero en ese entonces no se la diagnosticaron. De esta forma fue pasando su adolescencia en los talleres hasta que lo encontró Ken Tyrrell, supo de sus virtudes y decidió contratarlo ya que Ken tenía un equipo de Fórmula Junior, en donde allí fue ganando carreras y fama que lo llevó a dejar Tyrrel para pasar a la Fórmula 1.

Llegada a la Fórmula 1
BRM


Debutó en la Fórmula 1 en 1965 con la escudería BRM, un equipo que daba apoyo a los británicos que tenían éxito en las categorías menores. En 1965 tuvo una destacada actuación, e incluso ganó el Gran Premio de Italia, todo eso corriendo contra pilotos de la talla de Jim Clark y Graham Hill. En 1966 Triunfó en el Gran Premio de Mónaco, pero BRM empezó a tener muchos problemas relegando a Stewart a la séptima posición, cansado de BRM pasó a Matra.

Matra

En Matra permanecería dos años, logrando resultados muy buenos y logrando el título en 1969.

Tyrrell

En 1971, después de un año no demasiado bueno en March, stewart regresa a las órdenes de Ken Tyrrel junto a François Cevert y el escocés volverá a repetir triunfo en el mundial y también lo hará en 1973 retirándose justo después del Gran Premio de Estados Unidos en Watkins Glen, en el que su compañero Cevert perdió la vida, hecho que le afectó profundamente y motivó su abandono de la competición si llegar siquiera a las cien carreras.